la ducha de agua fría nos reporta beneficios. mira este articulo en www.deporteysaludfisica.com

Después de hacer ejercicio, beneficios de la ducha de agua fría

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Una de las mejores recompensas que tenemos al acabar el ejercicio es la ducha. Esta nos relaja, nos reconforta y hace que el organismo vuelva a la calma.

 

Hoy vengo a contarte en deporte y salud física por qué es bueno que los que hacemos ejercicio vayamos acostumbrando a nuestro cuerpo a acabar la ducha con agua fría.

Una ducha de agua Caliente nos va a relajar los músculos y nos va a hacer sentir mejor una vez acabado el ejercicio, pero cuidado, porque un exceso de calor en la ducha puede incluso hacernos bajar la tensión y posiblemente nos encontremos demasiado relajados una vez terminemos. Hará que nuestras venas se dilaten y nuestros músculos se relajen en exceso.

Lo ideal sería ducharnos con agua caliente, (tampoco excesivamente porque eso puede hacer que salgamos sudando de la ducha, y puede hacer incluso que nos constipemos por el cambio de temperatura) y que acabáramos con agua fresquita. Una pasada por toda la espalda, brazos, tronco y piernas con agua fresquita nos producirá los siguientes beneficios:

ACTIVA LAS DEFENSAS generando defensas naturales contra los enfriamientos y la gripe.

LA PIEL SE VUELVE MÁS TERSA llevando sangre y oxigeno a todos y cada uno de nuestros poros.

NUESTRAS VENAS SE CONTRAEN, reactivando así la circulación de la sangre por todo nuestro cuerpo.

REVITALIZA Y TONIFICA LOS MÚSCULOS aliviando dolores de piernas y estados de fatiga y facilitando la recuperación.

REVITALIZA LA MENTE algunos especialistas aconsejan a pacientes con depresión que acaben sus duchas con agua fría. Esto hará que la mente esté más alerta y revitalizada. Además, una persona que acaba la ducha con agua fría, estará más predispuesta a realizar un trabajo mental o físico, y por supuesto estará más despejada. Con el agua caliente ocurrirá todo lo contrario. El exceso de relajación hará que no tengas mucha gana de hacer cosas.

En definitiva, el acabar la ducha con agua fría es ideal para seguir con la rutina del día a día, y el acabar la ducha con agua caliente es ideal para irse a dormir. Pero recuerda, no muy caliente.

Desde Deporte y salud física te recomendamos que vayas poco a poco incluyendo esta rutina, no solo cuando hagas deporte, sino también en tu día a día y verás cómo sales más activo de la ducha para enfrentarte al resto del día.

Pronto comenzarás a ver los beneficios de esta simple pero efectiva técnica.

Sé Feliz

Pedro García